Ciencias humanas y áreas prioritarias

SEÑOR DIRECTOR:
A propósito de las “áreas prioritarias” definidas recientemente por ANID, ha surgido un debate en torno a la priorización de fondos para determinadas disciplinas en detrimento de las ciencias sociales y las humanidades. Al respecto, una pregunta legítima en esta discusión es para qué sirven las denominadas ciencias humanas y, en consecuencia, si vale la pena financiarlas con fondos públicos. Un modo científico de saber la función de algo es eliminándolo para así observar el efecto que produce su ausencia. Por ejemplo, conocemos la utilidad del agua para una planta porque, si no la regamos, ella muere.
Con las ciencias humanas no es necesario crear escenarios ficticios: la historia es elocuente. Sabemos las consecuencias de un avance tecnológico que olvida a la filosofía moral y conocemos el impacto de formas de vida que ignoran sus efectos sobre la salud mental, por mencionar apenas dos ejemplos. En tal sentido, las ciencias sociales y las humanidades muchas veces escapan a las métricas tradicionales de utilidad, pero son fundamentales, o acaso “prioritarias”, para encuadrar, orientar y dar sentido a la vida individual y en comunidad.
Álvaro Muñoz Ferrer
Doctor en Filosofía
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE


















