Emergencia e institucionalidad

SEÑOR DIRECTOR:
La emergencia derivada de los temporales ha dejado en evidencia, una vez más, las falencias de nuestro inconclusa institucionalidad descentralizadora. La escasez de atribuciones de los gobiernos regionales no se condice con el respaldo popular entregado por los propios habitantes ni con el evidente conocimiento con que cuentan respecto a las realidades locales y sus respectivas urgencias.
Sorprende que cada región sólo pueda gestionar un 2% del 5% de presupuesto disponible para enfrentar catástrofes, mientras que el uso del restante 3% vuelve a ser atribución del gobierno central. Resulta incomprensible e ineficiente que el gobernador regional, con todo su conocimiento de la realidad local, no encabece el Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) regional.
La ciudadanía manifestó con su voto que la institución por la cual se siente representada a nivel regional es el gobernador. Alejar la toma de decisiones, especialmente en momentos de urgencia, perjudica esa representación y afecta la eficiencia de las decisiones.
Destaco la presencia del Presidente Kast en terreno como también la de algunos ministros. Pero debemos diseñar una institucionalidad acorde al desafío y que no dependa de la voluntad o liderazgos de turno.
Ese debate no está cerrado: nuestra institucionalidad en materia de regionalización sigue inconclusa y con diversas instancias donde se duplican funciones o burocratizan las decisiones. Ahora tenemos la oportunidad de comenzar a destrabar estos nudos y hacerlo por lo más urgente: ¿dónde se van a tomar las decisiones en momentos de emergencia?
Sergio Giacaman
Gobernador del Biobío
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