Partidos vivos y partidos muertos

SEÑOR DIRECTOR:
Esta semana, el Servel ha ordenado la disolución de diferentes partidos por no alcanzar los umbrales requeridos o por no elegir cuatro parlamentarios.
Las colectividades afectadas son los partidos Radical (el último nacido en el siglo XIX), Evópoli, Igualdad, Federación Regionalista Verde Social, Popular, Social Cristiano, de los Trabajadores Revolucionarios, Humanista, Alianza Verde Popular, Demócratas, Amarillos por Chile, Ecologista Verde y Acción Humanista. De varios de ellos muy pocas personas serían capaces de recordar algún miembro de su directiva o un dirigente relevante.
La proliferación de partidos ha estado asociada a factores institucionales -como el sistema electoral- así como a la pérdida de fuerza de las corrientes principales a comienzos de la democracia en 1990 y a la irrupción de nuevas alternativas. La antigua Concertación obtiene resultados muy pobres (en 1989, la DC sola logró 38 diputados de 120, mientras hoy la propia DC, el PS, el PPD y los radicales llegan apenas a 30, aunque hay 155 miembros en la Cámara Baja). Muchos de los partidos siguen vivos, aunque experimentan rasgos de muerte espiritual, de falta de proyecto político, abandono de ideales originales y burocratización.
El generoso financiamiento de la política tiene algo que ver en la proliferación de colectividades, como señaló el Presidente Eduardo Frei R-T al referirse a las “pymes políticas”. Sin embargo, es necesario cuidar otros factores, como la renovación generacional, la formación de los jóvenes, la promoción de los nuevos liderazgos y el desapego de los cargos y el dinero, aunque en algún momento sea necesario cumplir funciones públicas remuneradas. Los partidos políticos no son entidades destinadas a durar eternamente, pero muchos podrían ser más relevantes si cuidaran estos aspectos claves.
En la elección de 2025, el Partido Republicano pasó a ser el más grande de Chile, y dentro de poco experimentará la difícil tarea de gobernar. Su futuro no está asegurado y requiere liderazgo, talento y fortalecimiento del proyecto republicano, para no ser fagocitado por el Ejecutivo o perder el sentido de su existencia. El Partido de la Gente consolidó una importante bancada, al igual que los Nacional Libertarios (que incluso eligieron una senadora). En la izquierda, el Frente Amplio, el Partido Comunista y el Socialista siguen siendo las fuerzas más relevantes, en un proceso que ha visto decaer a las fuerzas principales de los años 80 y 90. Renovación Nacional y la UDI conservan una representación relevante, pero en una fase declinante que no se revertirá por meras razones electorales.
Esta nueva etapa de Chile observará nuevos nacimientos y muertes; es preciso estar atentos a las de carácter espiritual, menos visibles, pero profundas y de gran relevancia.
Alejandro San Francisco
Académico Universidad de Tarapacá
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE












