Cartas al Director

Prejuicio ideológico, perjuicio a la democracia

SEÑOR DIRECTOR:

Hace pocos días se dio a conocer la presentación de una reforma constitucional, suscrita por el diputado Gaspar Rivas, en orden a facultar al Presidente de la República el poder de disolución del Congreso Nacional. De acuerdo con las motivaciones del proyecto, los prejuicios ideológicos han boicoteado o desnaturalizado positivas iniciativas de diversos gobierno. Según lo propuesto, el Legislativo se vería forzado a aprobar ciertas políticas públicas impulsadas por el Ejecutivo, so pena de convocar nuevas elecciones para conformar un nuevo Congreso.

Existe un vasto consenso de que los congresos o parlamentos son cuerpos institucionales esencialmente deliberativos. A su vez, suponen un contrapeso a la voluntad pura de quien encarne la figura del Ejecutivo: fiscalizan los actos de gobierno y colegislan. Ciertamente, existe un diagnóstico compartido sobre las debilidades de nuestro sistema político y la necesidad de corregir aquellos resortes institucionales que no facilitan la solidaridad institucional. Sin embargo, esta situación no debiese admitir la discusión de medidas extremas que enmudezcan la representación y alteren e nuestro ordenamiento institucional. Enhorabuena, parlamentarios de oficialismo y oposición manifestaron poco interés en la iniciativa. A correr el tupido velo.

Hernán Campos P.

Académico Ciencia Política UDP

Más sobre:CongresoReformaSistema político

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Lo más leído

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE