¿Qué más espera?

SEÑOR DIRECTOR:
En campaña, el Presidente describió al recluso que ya no sabe dónde está y al que otro interno debe cambiarle los pañales, y juzgó razonable que terminara sus días en su hogar. Entre quienes aguardan su firma hay un nonagenario con tres cánceres; una mujer con más años de condena por delante que de vida, cuyo marido enfermo cumple la suya en otro penal; ancianos en cárceles donde un tribunal ordenó que hubiera médico y ambulancia, y donde el médico sigue sin aparecer. Nadie pide perdón para ellos.
El ministro de Justicia explicó la demora: “no hay plazos fijados” y conviene evitar “una controversia de orden político”. Siete meses, más de cien expedientes y ni una firma. La misericordia no admite espera.
¿Qué más espera el Presidente? Le sobra el poder para salvarlos y le falta la voluntad; cuando por fin firme, a varios tendrá que buscarlos en el cementerio.
Carla Fernández Montero
Abogada
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Algunos leen, otros se informan. Aprovecha esta oferta única.
Plan Digital+$4.120 al mes, de aquí hasta fin de año SUSCRÍBETE
















