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El escenario de la cultura en la era Kast

La falta de un programa cultural detallado, el anuncio de austeridad fiscal y las referencias internacionales del presidente electo mantienen en alerta al sector artístico. En tanto, republicanos discute propuestas para el sector en una comisión interna, mientras se busca un nombre apropiado para enfrentar los desafíos de la cartera ministerial, que incluyen Frankfurt y la reforma del Consejo de Monumentos.

“Es un misterio”, responde el columnista y escritor Óscar Contardo cuando se le pregunta por el futuro de la cultura en el próximo gobierno. La periodista Bárbara Negrón, Directora General del Observatorio de Políticas Culturales, asegura que “es un tema donde no hay mucha información”.

Durante el periodo de campaña, el presidente electo José Antonio Kast no profundizó en demasía sobre artes, cultura y patrimonio. En tanto, su programa solo contempla una medida en el área, llamada Plan Nacional de Inversiones en Cultura, centrado en dotar de infraestructura cultural a comunas que carecen de ella.

“Ante este vacío, las posibilidades para trazar algunas líneas están en lo que propusieron en el anterior programa de gobierno”, reflexiona Negrón. No obstante, la periodista se centra en puntos controversiales del documento de 2021, como la eliminación del uso de lenguaje de género, reivindicar la verdad histórica y el rescate a las tradiciones. “Era un muy mal programa en términos técnicos, se notaba que era muy bajo el conocimiento sobre materia de políticas culturales en Chile”, añade.

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Desde el directorio nacional del Sindicato de Actores de Chile, manifiestan preocupación por la falta de contenido programático. “Cuando se omiten a las culturas no se está omitiendo a un sector, sino a toda la ciudadanía, regiones y país que en definitiva son quienes tienen los beneficios del desarrollo cultural del país”, explican en una declaración.

Marcelo Saavedra, integrante del Consejo Nacional de Artes Escénicas, afirma que el sector “siempre está en alerta”. “La ausencia de luces claras sobre el futuro de la institucionalidad cultural en tiempo de campaña ha ido generando incertidumbre, por lo que estamos atentos a las informaciones que aparezcan desde el gobierno entrante en este ámbito”.

Preocupaciones similares se palparon previo al primer gobierno de Sebastián Piñera en 2010. La llegada de la derecha al poder sembró dudas sobre el futuro de la institucionalidad cultural. Durante esos años se discutió la creación del Ministerio de las Culturas y su autonomía respecto a la cartera de educación.

Además, el incierto escenario actual surge después de un gobierno como el del actual presidente Gabriel Boric, el que parecía establecer en un principio un fuerte vínculo con la cultura, aunque según las voces de varias figuras de la escena finalmente eso no fue así. Amparo Noguera, Alfredo Castro, Francisco Melo y Marcial Tagle fueron algunas voces que criticaron la gestión cultural de la era Boric, además de gremios como Sidarte y la Corporación Nacional del Libro y la Lectura.

¿Inspiración internacional?

Para Bárbara Negrón, la ausencia de un programa permite hacer proyecciones a través de los referentes internacionales del presidente electo, como Jair Bolsonaro, Javier Milei o Donald Trump.

“En el caso de Bolsonaro, hubo un desmembramiento de la institucionalidad cultural. En el caso de Milei, varios recortes también. Lo mismo en el caso de Trump, intentó intervenciones en los contenidos de los museos, por ejemplo, y también recortes a los fondos concursables que existen en Estados Unidos”, explica.

Eso sí, para la directora del Observatorio es clave la postura de republicanos en la discusión del último presupuesto de cultura, cuyo tono fue más conciliador y menos confrontacional que en 2024. “Este año no fue una discusión tan terrible como la del año pasado, lo que fue una señal”, asegura.

Según Negrón, Kast ha tomado distancia del estilo antagónico de Javier Milei con personajes y gremios de la cultura.

El cineasta Víctor Jiménez, director de Retrato de un Antipoeta (2009) y militante del Partido Republicano, representó a Kast en un debate sobre cultura en el Festival de Cine de Valdivia este año. En la actualidad, integra una comisión interna que revisa propuestas para cultura.

Víctor Jiménez Atkin

El presidente electo no es un calco de ellos-asegura en diálogo con Culto-. Es una persona que tiene sus propias motivaciones y tiene su manera particular de hacer las cosas, y una de las cosas que a nosotros nos interesa manifestar es que nosotros no vamos a reducir nada, sino que sencillamente vamos a hacer lo que hay y lo vamos a tratar de hacer más eficiente”.

Según el cineasta, sus compañeros de partido le llaman “langosta azul”, por lo “raro”, de acuerdo a sus palabras. Uno de sus objetivos, de hecho, es derribar el mito de que todos los artistas y creadores son de izquierda.

“El desafío que tenemos nosotros es simplemente ir piano piano derribando ese prejuicio, convenciendo y demostrando que para nosotros la cultura, el arte y el patrimonio son un elemento vital para el país”, concluye.

El temor a recortes

“No han dado luces sobre lo que pretenden hacer, y las únicas luces que se han dado es lo que pretenden recortar. En este caso estamos hablando de un ámbito en el que quienes asumen el gobierno no tienen una mayor sintonía”, vislumbra Contardo.

José Antonio Kast adelantó un recorte presupuestario de US$6.000 millones, pero afirmó que no se “cortará ningún beneficio social”.

Desde Sidarte, comparten el temor por recortes. “Nos preocupa que se recorten presupuesto para políticas culturales que aportan a sostener el desarrollo cultural del país, como el Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales, los Puntos de Cultura Comunitaria, las asignaciones directas y los fondos de cultura. Nuestros asociados dependen de estas políticas culturales públicas. Si aquello se desmantela sería un desastre para el sector, pero principalmente para el país”.

"NINA" - Teatro UC (Créditos: Diego Riveros)

En tanto, desde el colectivo Autoras Chilenas (AUCH+), hay vigilancia frente al futuro. “No renunciaremos a ninguno de nuestros derechos ganados en sostenidos esfuerzos y movilizaciones feministas. Es de esperar que el nuevo gobierno comprenda la importancia de la cultura, la lectura, la escritura y de la creación artística como un eje transversal para el desarrollo de la sociedad. Si el gobierno elimina ministerios, fondos o becas para la escritura, lectura o artes en general, las mujeres escritoras y artistas tendremos que construir una oposición sólida y de auténtica solidaridad entre nosotras para enfrentar tales retrocesos”, expone Ángela Neira, escritora y vocera del colectivo.

“Nosotros estamos conscientes de que la cultura y el arte son el principal cohesionador social. En eso nosotros no nos perdemos. Lo que ya se ha hecho en nuestro país desde la vuelta a la democracia, con mucho esfuerzo, dedicación y con cariño a los artistas, los artesanos y a la gente, nosotros lo queremos mantener y ojalá mejorar”, afirma Víctor Jiménez, despejando la duda sobre cualquier recorte lapidario para el sector.

El presidente electo planteó el concepto de gobierno de emergencia. Sobre cómo se aplicaría eso en el área, Jiménez responde: “Planteamos que este gobierno que viene es de austeridad, se refiere a hacer más eficiente la gestión, mantener todo lo que ya existe, el presupuesto que existe. Hacer la gestión lo más eficiente posible para que lleguen todos los recursos a quienes correspondan”.

Jonnathan Oyarzun/Aton Chile JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE

Carlos Mailett, Director de la Licenciatura en Arte y Conservación del Patrimonio de la Universidad San Sebastián, fue director del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera. Desde su perspectiva, el concepto de gobierno de emergencia en cultura y patrimonio debería enfocarse en la “recuperación de infraestructura cultural deteriorada o cerrada, la normalización de procesos administrativos y la mejora del acceso territorial”.

Una incertidumbre similar existía antes de que Sebastián Piñera asumiera en 2010. No obstante, el panorama fue más bien constructivo para la institucionalidad cultural. Así lo evalúa el senador Luciano Cruz-Coke, quien fue ministro presidente del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes durante ese gobierno.

“La derecha en general no había mostrado mucha preocupación hasta ese entonces. Yo mismo había revisado los programas culturales de los candidatos de derecha hasta el 2009 y no había mucho”, profundiza. “La institucionalidad cultural que hoy día existe nace con Piñera 1. Había, creo, mucho más temor en Piñera 1 respecto de la posibilidad de que un gobierno de derecha se enfrentara al mundo artístico y cultural”, añade.

12 septiembre 2025 Luciano Cruz-Coke Senador Foto Pablo Vásquez R. Pablo Vásquez R.

Potencial equipo

En republicanos, no hay nombres que hayan pasado por el Ministerio de Culturas, postula Bárbara Negrón. “Quienes tienen perfiles con competencias técnicas son las personas de Chile Vamos, y dentro de eso, en rigor, quienes tienen más competencias son las personas de Evópoli“, explica.

En ello coincide el senador Cruz-Coke. “Durante el gobierno de Piñera 1, que me tocó estar cuatro años como ministro, se formó un semillero de personas que eran del mundo de ideas de derecha y que tenía mucho interés por la cultura. Ahí va a haber un contingente de capital humano capacitado en el mundo cultural en el que se puede apoyar sin duda, el gobierno”, asegura.

Del sector, pasaron por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes nombres como Cruz-Coke, Roberto Ampuero y Juan Carlos Silva, como el primer subsecretario de las Culturas. En tanto, por la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam) pasó Magdalena Krebs y, por Patrimonio, Carlos Mailett.

Según LT Domingo, al interior de la colectividad señalaban al escritor Cristian Warnken para liderar la cartera de Cultura, lo que es descartado por el exlíder de Amarillos. “No se de donde viene ese rumor. Nadie me ha ofrecido nada y yo no estoy buscando cargo alguno. Estoy concentrado en mi próximo libro, en mi programa de radio y en mis proyectos para el 2026″, dice a Culto.

Foto: Andrés Pérez Andres Perez

El perfil del próximo ministro o ministra será crucial. “Lo ideal es que sea alguien que tenga experiencia en el tema. Me imagino un perfil conservador. Hay un cierto perfil de personas de derecha que tiene capital cultural”, proyecta Negrón.

Por su experiencia, el senador Cruz-Coke ha sido consultado por orientaciones, pero prefiere no arriesgarse postulando un nombre. “No es un mundo fácil; este gobierno tuvo tres ministros de Cultura. Es un mundo especial, que hay que tratar con mucho conocimiento de causa y con cuidado para el objetivo final, que creo que es ofrecerle productos culturales de buena calidad a la ciudadanía”.

Es más, desde la Asociación de Pintores y Escultores de Chile prefieren no referirse a sus expectativas hasta la designación de un ministro. “Nosotros queremos que el Ministerio siga avanzando en la continuidad de las políticas culturales, que nos apoye para contar con una Ley de Artes Visuales, que los equipos capacitados y técnicos que conocen la institucionalidad estatal no se disuelvan, más bien que se refuercen”, dice su presidente Alex Chellew.

La idea de fusionar cultura con otras reparticiones también ha circulado en diferentes medios de comunicación. Al respecto, Negrón explica que la separación de culturas con educación en 2017 fue clave para la formación de la institucionalidad del sector. “Para las políticas culturales, es importante haber adquirido este estatus de autónomos”, señala. Por ello, sería “un grave error” que se fusionara con otro ministerio o que se nombrara a un biministro del área, postula.

“No me parece que haya que hacer ajustes institucionales, salvo eliminar la subsecretaría de patrimonio, porque no tiene razón de existir, existiendo un servicio de patrimonio, ahí quedan un poco desajustadas las piezas. No tengo temor de que vaya a haber cambios estructurales grandes”, vislumbra Cruz-Coke.

Puntos claves para el próximo gobierno

Diversas son las tareas que deberá enfrentar el equipo cultural del presidente electo. Entre ellos, Chile se prepara para ser el País Invitado de Honor en la Feria del Libro de Frankfurt 2027, una instancia que ya trajo complicaciones para el gobierno actual, desde la salida de Jaime de Aguirre hasta la falta de dirección ejecutiva.

Soledad Gutiérrez, directora ejecutiva de la Corporación Nacional del Libro y la Lectura, explica a Culto que llevan dos años trabajando junto al Ministerio de las Culturas en esta tarea. “Su continuidad operativa es indispensable para resguardar el prestigio internacional y la inversión comprometida. Este hito no debe verse como una herencia administrativa, sino como una plataforma estratégica. Es una gran oportunidad para fortalecer la internacionalización”, profundiza.

Desde el sector, Gutiérrez considera relevante que el gobierno de Kast “enfrente decididamente el comercio ilegal de libros, abordándolo no solo con fiscalización contra las mafias, sino a través de una formación que valore el respeto al derecho de autor”.

También valora la suscripción del presidente electo a la red Por un Chile que lee. “Esperamos que se aborde el libro no solo como un bien cultural, sino como un motor de desarrollo educativo, social y económico”, destacó.

En el ánimo de hacer más eficiente la gestión, voces apuntan a poner ojo en patrimonio y la nueva ley de patrimonio cultural, que contempla una reforma del Consejo de Monumentos Nacionales, clave para enfrentar la permisología.

“Hay acuerdo básicamente desde el mundo socialista hasta la UDI, hasta republicanos me atrevería a decir, es evidente que la institucionalidad de monumentos en Chile no está funcionando”, dice el senador Cruz-Coke.

Santiago 24 de mayo 2025. Publico asiste al Club de la Union, durante el Dia de los Patrimonios Luis Hidalgo/Aton Chile LUIS HIDALGO/ATON CHILE

Para Mailett, especialista en patrimonio, “existe un desequilibrio estructural entre el área de cultura y el área de patrimonio, tanto en términos de funciones como de responsabilidades financieras, que debiera ser abordado y equiparado”.

“En ese sentido, el nuevo gobierno tiene una oportunidad relevante: reordenar y equiparar las funciones presupuestarias y financieras entre cultura y patrimonio, reconociendo que el patrimonio no es solo producción cultural, sino infraestructura pública, activo territorial y responsabilidad permanente del Estado”, agrega.

Asimismo, el gobierno de Kast deberá hacerse cargo de su Plan Nacional de Inversiones en Cultura, presente en su programa. “Es una señal positiva, ya que introduce una mirada de mediano y largo plazo, necesaria para ordenar la acción del Estado y reducir la fragmentación de proyectos. Bien diseñado, puede convertirse en una herramienta clave para la equidad territorial y la continuidad de políticas públicas”, valora el arquitecto Carlos Mailett.

“Esperamos que el Plan Nacional de Inversiones Culturales 2026-2036, incluido en su programa de gobierno, permita fortalecer la infraestructura en zonas rezagadas, entendiendo que el acceso equitativo a la lectura es clave para la cohesión social y la formación de un capital humano contundente y transversal”, expresa Gutiérrez.

Víctor Jiménez, que integra la comisión interna de cultura liderada por republicanos, apunta a varias directrices como prioritarias, entre ellas el anterior plan y hacer una revisión de los protocolos, objetivos y comisiones de los fondos concursables, mecanismo de financiamiento clave para el sector. “Me parece que es algo que hay que modernizar”, concluye.

La Oficina del Presidente Electo (OPE) no respondió preguntas para este reportaje.

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