Editorial

2025, el año en que la sociedad demandó cambios

Un sondeo llevado a cabo por Descifra muestra que la inseguridad y la corrupción han conmocionado a la población, pero a su vez ello hizo resurgir con fuerza la demanda por un cambio de rumbo, lo que se refleja en que para los encuestados la mejor noticia del año fue el resultado de la elección presidencial.

Foto: Andrés Pérez Andres Perez

El sondeo llevado a cabo por Descifra -una alianza estratégica entre Artool y Copesa-, en el que indaga acerca de los principales hitos políticos y económicos del año 2025, como también sobre una serie de materias relacionadas con el gobierno del Presidente Gabriel Boric, entregó conclusiones reveladoras acerca de la marcha del país, los temas que más inquietan a la sociedad y cómo ello se ha traducido en una demanda muy evidente por cambios.

Los encuestados son categóricos al momento de identificar los principales problemas que marcaron al país durante la administración del Presidente Boric. El primer lugar se lo lleva la inseguridad (33%), seguido de la corrupción (24%), mientras que en tercer lugar se ubicó la inmigración ilegal (12%), lo que no deja de sorprender considerando que durante la campaña presidencial fue una de las materias más álgidas. El bajo crecimiento económico se ubicó en cuarto lugar (10%), mientras que en la quinta posición (7%) se situó el desempleo.

No hay ninguna duda de que uno de los flancos más débiles del actual gobierno ha sido precisamente la inseguridad, fruto de una delincuencia cada vez más violenta como también de la peligrosa expansión que ha registrado el crimen organizado, este último responsable en buena medida del fuerte aumento de los homicidios en los últimos años, así como de crímenes que antes resultaban muy infrecuentes, como el secuestro y la extorsión. No debe sorprender que los niveles de temor estén más elevados que nunca, y que muchos chilenos se hayan visto en la necesidad de cambiar sus hábitos de vida para evitar ser víctimas de la delincuencia, trasladando al gobierno la responsabilidad por la falta de respuestas más eficaces y haciéndole pagar un costo político por ello.

La corrupción, por su parte, no era un tema que en años anteriores inquietara mayormente a los chilenos, lo que claramente está cambiando. Los escándalos que han sacudido al mundo político producto de los líos de platas en fundaciones -donde la Fiscalía ha sido muy lenta para establecer responsabilidades y llevar a juicio a los implicados-, y los múltiples casos en que se han visto involucrados municipios de todos los sectores políticos son dos ejemplos que han golpeado a la sociedad, pero probablemente las aristas que se han ido derivando del llamado “caso audio” -que entre otros aspectos ha provocado la inédita destitución de jueces de la Corte Suprema así como de la Corte de Apelaciones de Santiago- han sido las que mayor impacto han tenido, justamente por sus graves implicancias.

No parece haber duda de que uno de los fenómenos más característicos del año pasado es la enorme sensibilidad que los chilenos tienen ahora con el tema de la corrupción. Por ello no debe sorprender que el 45% estime que el mayor escándalo político en 2025 fue precisamente la corrupción de jueces, como tampoco el hecho de que la mayoría estime que el hito empresarial más negativo fue por lejos la cadena de fraudes y corrupción asociados al caso Factop.

El año que acaba de terminar fue ciertamente duro para nuestra sociedad, porque se ha tomado conciencia de que fenómenos como el crimen organizado o la corrupción están mucho más enquistados de lo que se pensaba, y si bien todo esto ha despertado un sentimiento de conmoción, Descifra también está mostrando que los chilenos, lejos de quedarse solo en la condena o la resignación, han buscado remecer al sistema y exigen enérgicamente un cambio de rumbo, lo que se vio reflejado en la aplastante derrota que experimentó la coalición del Presidente Boric. Ello es coincidente con los datos que entregó Descifra, pues ante la pregunta de cuál fue la mejor noticia del año, mayoritariamente los encuestados se inclinaron por el resultado de la elección presidencial.

Independientemente del signo político que encarna el gobierno del Presidente José Antonio Kast, es positivo que la sociedad haya querido enviar la señal de que el cambio en la conducción política es la forma de exigir a los partidos y las instituciones un actuar distinto, de modo que se hagan cargo de los flagelos que abruman al país.

Al revisar los resultados que entrega Descifra en materia económica, también es posible formarse una idea bastante clara de cómo perciben los encuestados que marcha el país. Desde ya, el desempleo sobre 8% es señalado como la peor noticia económica del año -confirmando que la baja creación de empleos figura entre las principales preocupaciones de los chilenos-, mientras que en segundo lugar figura el incumplimiento de las metas de disminución del gasto fiscal, lo que es saludable porque sugiere que se está empezando a tomar conciencia sobre las consecuencias que conlleva una situación fiscal deficitaria.

También resulta interesante constatar cómo se está percibiendo al gobierno saliente. En ese orden de cosas, entre sus principales logros se menciona la reducción de la jornada laboral a 40 horas, la reforma de pensiones y el alza del salario mínimo, tres banderas que levantó con fuerza el actual gobierno. Quizás ello ayude a explicar en parte por qué a pesar de que el gobierno recibió un duro castigo político, aun así un 58% de los encuestados percibe que su situación está mejor o mucho mejor ahora que al comienzo de esta administración.

A su vez, al ser consultados sobre cuál fue la principal promesa incumplida del gobierno, Descifra muestra en primer lugar el no haber puesto fin a las AFP, seguido de haber incumplido la promesa de crear 700 mil puestos de trabajo, mientras que en tercer lugar figura la condonación del CAE; muy atrás figuran otros aspectos como una reforma al sistema político o la ley de aborto. Estos incumplimientos seguramente terminaron por desilusionar a parte de quienes votaron por esta administración.

El gobierno también haría bien en tomar nota sobre cuál se considera el peor error que cometió a lo largo de todo su período. Desde luego, el haber transferido recursos a fundaciones cuestionadas figura en primer lugar, pero cabe hacer notar que en segundo lugar figura el indulto a los llamados presos de la revuelta, seguido del poco sentido de urgencia para abordar crisis sociales, aspectos que sin duda resultan muy sensibles para la población, y respecto de los cuales se ha escuchado muy poca autocrítica.

Más sobre:Opinión públicaGobiernoCorrupciónEconomía

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Lo más leído

Plan digital + LT Beneficios por 3 meses

Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE