Por Carlos TapiaLa peor Unión Española de la era Jorge Segovia, a un paso del abismo 28 años después
En 1997, el cuadro hispano bajó a la B por primera y única vez. Este domingo puede repetir ese destino. El proyecto liderado por el empresario español, amparado en la Universidad SEK, vive su momento más crítico tras 17 años en la propiedad.

La resignación parece inundar Unión Española. Ni el más pesimista de los simpatizantes hispanos imaginó que el 2025, que comenzó disputando la Copa Sudamericana, terminaría en una situación tan incómoda como desesperante: estar caminando por la cornisa que significa el descenso. La pérdida de la categoría es una opción muy real para una institución de 128 años de vida. Puede concretarse este domingo, frente a O’Higgins. Si Limache gana, los condena.
“Mientras haya opciones, vamos a luchar”, declaró Gonzalo Villagra, tras la caída con los tomateros. “Es nuestra obligación salir a ganar el próximo partido”, agregó el DT interino, proyectando el que será uno de los encuentros más importantes del club en casi 30 años.
La opción del descenso se convertiría en el corolario de una temporada para el olvido, donde diversos factores han conjugado para este resultado. Desde la interminable irregularidad del estado de la cancha de Santa Laura, pasando por los problemas con la renovación de la luminaria (el recinto todavía no tiene luces nuevas); hasta la discreta conformación del plantel y la mala elección de los refuerzos. A la larga, tener tres entrenadores en el año (uno de ellos, un ídolo del club como José Luis Sierra) es otra consecuencia de las fallidas decisiones dirigenciales.
El cuadro de la colectividad española ha descendido solo una vez. Fue en 1997, con Rogelio Delgado como técnico y con un plantel que contaba con Fernando Astengo, César Santis, Mauricio Giganti y Julio Gutiérrez, entre otros. El 20 de diciembre de aquel año, la derrota 2-0 con Deportes Antofagasta consumó la caída a la B, al finalizar penúltimo en la tabla general del año (lograrían el retorno a Primera en 1999). Han pasado 28 años y Unión está peligrosamente transitando por los mismos caminos.
La era Jorge Segovia
Quien es sindicado como uno de los principales responsables de la debacle es Jorge Segovia, el propietario desde mayo de 2008. Después de 17 años, este es el peor momento del equipo bajo la administración del empresario del rubro de la educación. Hay que remontarse precisamente a la temporada 2008 para encontrar la última vez en la cual los rojos estuvieron tan cerca de caer a la B. Literalmente, a minutos.
Fue el denominado “milagro de Santa Laura”, ante Puerto Montt, en la liguilla de promoción (un 3-3 que es considerado como uno de los duelos más emocionantes del fútbol criollo).

Inevitablemente, Segovia se ha convertido en el blanco de los hinchas. Lo que más se le cuestiona es mandar a distancia. No vive en Chile. Su principal vía de comunicación es mediante X (exTwitter), cuya cuenta es restringida. En diálogo con El Deportivo, esta semana negó que Unión Española estuviese en venta: “Absolutamente falso”.
Dentro de lo último que se ha conocido respecto al empresario son situaciones que no tienen relación con su rol de dirigente. En mayo pasado, renunció a la presidencia de la Institución Internacional SEK y su hija Mónica tomó la testera. Mientras que, en noviembre de 2024, le ganó una millonaria demanda a Amazon, alegando la interpretación de su persona en la serie El Presidente, la cual trata sobre Sergio Jadue.
Bajo el mando del español, Unión ha ganado un título de Primera División: el Torneo de Transición 2013. A esto se agrega una Supercopa, ese mismo año. En otras tres ocasiones, fue subcampeón: Apertura 2009 (perdió la final con la U), Clausura 2012 (cayó con Huachipato por penales) y Transición 2017 (escolta de Colo Colo). En 2009 fue segundo en la tabla anual con 63 puntos, mientras que en 2011 fue tercero en esa clasificación (55). Pero ahora todo cambió. El declive es pronunciado.
Pase lo que pase en el fin de la Liga de Primera 2025, incluso salvándose, será la peor performance de los hispanos desde que volvieron los torneos largos, en 2018. Si gana los dos partidos que restan (ante O’Higgins y Coquimbo), sumaría 27 puntos. Hasta la fecha, la cosecha más pobre ha sido en 2019, en una liga interrumpida por el estallido social, con 34 unidades (fue 9º). Si de posición se trata, la más baja ha sido un 11º puesto en 2022, haciendo 37 puntos. Hoy es penúltimo, con la valla más batida del certamen (50 goles en contra) y siendo uno de los peores locales (14 puntos en 14 partidos, igual que Iquique).
A un paso del abismo. Así está Unión Española.
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