Por Michèle LabbéColumna de Michèle Labbé ¿Cuándo se jodió Chile?
Recientemente se publicó el indicador de crecimiento mensual del PIB de Chile – IMACEC – de marzo de 2026, que alcanzó una caída de 0,1%. Esto es, la economía chilena se contrajo en 0,1% en marzo, comparado con igual mes de 2025. Peor aún, cuando se analiza el crecimiento económico de los tres primeros meses del año 2026, el resultado es peor, en promedio la economía se ha contraído 0,3% en el primer trimestre de 2026.
La historia de los últimos años, lamentablemente, no es muy distinta. Pero no siempre fue así.
En 2012 la economía chilena crecía al 6,2% después de crecer al 5,5% promedio anual real entre 1985 y 2011. El PIB per cápita (medido a paridad de poder de compra en términos reales) se triplicó, pasando desde US$9.000 a US$27.500, lo que significó que evolucionamos de tener el PIB per cápita actual de Etiopía a tener el PIB per cápita actual de Costa Rica.
En ese clima de optimismo económico, de que nada podía torcer el rumbo de nuestro país hacia el desarrollo, la presidenta Bachelet decide que “La necesidad de resolver las brechas de desigualdad que hoy existen nos exigen reformar nuestro sistema tributario”, asegurando, que este incremento en la carga tributaria a las empresas no tendría efectos sobre la inversión y el crecimiento económico.
Más de 10 años después, los resultados son ensordecedores. La tasa de crecimiento de la inversión se desplomó desde un promedio de 9,5% real anual entre 1985 y 2013, a un promedio de 1,2% real anual entre 2014 y 2025. Con ello, como es natural, el crecimiento del empleo disminuyó desde 3,1% anual (equivalente a casi 300 mil empleos anuales) a 1,3% anual (equivalente a sólo 120 mil empleos anuales). Y con el desplome del crecimiento del empleo, cayó el crecimiento de los ingresos de las familias, desembocando en una reducción de la capacidad de crecimiento de la economía chilena, que bajó desde crecer 2,3 puntos porcentuales más que el mundo entre 1985 y 2013, (es decir, si el mundo crecía al 3%, Chile crecía al 5,3%) a crecer 0,8 p.p. menos que el mundo entre 2014 y 2025 (si el mundo crece al 3%, Chile crece al 2,2%).
Estos resultados no debieran sorprender a nadie, … pues cuando el objetivo de la política tributaria deja de ser recaudar con el objetivo de contar con recursos para igualar las oportunidades de desarrollo y disminuir la pobreza en el país, para pasar a ser la de igualar los ingresos y quitarle a los que más tienen, es decir, pasar desde una política tributaria con foco en la pobreza a una política tributaria con foco en la riqueza, lo que se está haciendo es disminuir la rentabilidad de los proyectos, a través de quitarle a las empresas, que son los mayores generadores de recursos para invertir, lo que naturalmente genera una disminución en la inversión y con ello la creación de empleo y el crecimiento económico. Y lo peor, se frena la movilidad social y la disminución de la pobreza.
Todo ello nos lleva a concluir que Chile se jodió cuando dejamos de preocuparnos de disminuir la pobreza y empezamos a preocuparnos de disminuir la riqueza.
La autora es economista, Académica e Investigadora de la Facultad de Economía, Gobierno y Negocios, Universidad San Sebastián
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