Opinión

La vanidad herida

Santiago 28 de junio 2026. Directiva del Frente Amplio realiza punto de prensa tras plenario de su Primer Congreso Ideologico, Dragomir Yankovic/Aton Chile DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE

Hay personas que por su belleza física o brillo intelectual desarrollan el pecado de la vanidad y su vacuidad, que deviene en un continuo mirarse -y admirarse- frente a un espejo, real o imaginario, esperando que el resto del mundo les confirme esa imagen anhelada de perfección. Y no hay nada peor para los vanidosos, que una humillación pública a esa imagen tan venerada de sí mismos; una derrota que les demuestra que su imagen pública es tan frágil como ese espejo donde se admiran. Con inteligencia, reflexión, perdón (y terapia) pueden salir mejores personas de lo que antes fueron, pero la mayoría cae en la negación y/o la venganza hacia quienes los humillaron, y los inmolaron en público.

Nada más ilustrativo del tema que leer las más de 40 páginas de las “Conclusiones Primer Congreso Ideológico Estratégico” del Frente Amplio: recomiendo su lectura.

Es una mezcla bien exótica de ideas, postulados y revelaciones. Algo tiene del viejo MAPU de los 60 y mucho del viejo Marx con su lucha de clases eterna. Están llenos de enemigos: los empresarios -solo se salvan las Mipymes-, los medios de comunicación, las grandes plataformas tecnológicas, “las estructuras” (siempre han sido para mí una incógnita: no he visto a ninguna en persona) paternalistas, antifeministas, etc, etc, y, sobre todo, el neocapitalismo, causante de todas las plagas de la humanidad.

Quieren más Estado (mucho Estado) que se haga cargo de todo, lo que tiene algo mussoliniano: “todo dentro del Estado, nada fuera del Estado”. Claro, Mussolini partió siendo socialista, y al final de sus días (en la fallida República de Salo) tornó a socialista a punta de balas y con la ayuda de las SS alemanas. ¿Cómo se financia todo? Obviamente con impuestos a los enemigos.

También quieren terminar con las industrias “extractivas” -minería, fruticulturas, madera y salmones-, y reemplazarlas con industrias tecnológicamente avanzadas, complejas y ecológicas, todo esto en base a Mipymes, que ojalá no se conviertan en empresas exitosas y grandes.

El Estado estará a cargo de una precisa planificación (suena o rima, con la antigua URSS, Cuba o la fallida Venezuela de Chávez), y -eso sí- tremendamente democrática, aunque con economía estatal y planificada cuidadosamente: una contradicción de términos. Será también muy respetuosa de los DD.HH., olvidándose de sus cánticos en las elecciones universitarias que decían: “somos hijos de Fidel, de Chávez y del Che...”. Claro, ahora que los tres murieron, y no tienen prestigio, hay que hacerse a un lado.

Es un resumen casi calcado de la Convención Constitucional. Ni un “mea culpa” al respecto: solo caminaron más rápido que el pueblo, que los castigó en forma tan dura. Siguen siendo los puros de espíritu, los místicos, la novedad de la historia, los incorruptibles; solo que ahora la tarea es conectar con las mayorías. Los errores del pasado, son del pasado, y como los adolescentes, no sienten culpas; y olvidan que ya son adultos cuarentones.

De verdad, sería recomendable que dejaran de mirarse al espejo. Reconocieran las humillaciones del 9/22, y la del 12/25, y se pusieran en terapia colectiva. Pero lean “Las Conclusiones...” se van a divertir en forma macabra.

Por César Barros, economista

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