Opinión

Las “farras” se pagan y siempre las paga usted

Aton Chile Diego Martin/Aton Chile

Suben las bencinas y no queda más que hacerlo. El gobierno sabe que es impopular y ciertamente lo es, pero es lo responsable. El Mepco, Mecanismo de Estabilización del Petróleo, no puede mantener el precio en el tiempo, ya que sin dinero es insostenible. El costo de este fondo ha superado los US$ 2.000 millones desde su creación en 2014, lo que lo convierte en una carga imposible de sostener en las condiciones fiscales actuales. Se calcula que, si no se subiera el precio del petróleo, pasando el gasto a las personas, el Estado tendría que gastar US$ 5 millones al día para poder evitar las alzas internacionales, lo que evidentemente es imposible. Con la caja fiscal como está hoy alcanzaría para 8 días.

La realidad se apareció y como siempre es doloroso. No hay plata, el gobierno anterior “se fue de farra”, se gastó los ahorros del país, sin tener un terremoto o pandemia de por medio. Dejó una billetera fiscal con una caja de US$ 43 millones, cuando usualmente un gobierno le deja a otro entre US$ 3.000 a US$ 4.000 millones. Nada es normal. La situación anormal de gastarse todos los ahorros nos hace ser incapaces de enfrentar el aumento del precio del petróleo a causa de la guerra en el Medio Oriente.

Esta guerra nos “pilló mal parados”. No es el gobierno entrante el que te sube las cuentas, sino que la herencia de una “farra” que implicó la liquidación de activos del tesoro público para financiar gasto corriente durante los 4 años de administración de Gabriel Boric. Gastaron como “país en guerra”, sin guerra y cuando vino la guerra, ya no quedaba a qué echarle mano. Gastaron más de lo que producían y agotaron los ahorros de Chile. En octubre de 2024 los Fondos soberanos bajaron por retiros del llamado Fondo de Estabilización Económica y Social FEES para cubrir gastos mensuales. El déficit fiscal cerró en 2025 en un 2,8% del PIB, lo que superó lo proyectado ya que recaudaron mucho menos de los esperado. Todos los cálculos fueron mal hechos por la administración Marcel y su “genial” directora de presupuestos, que, sin duda, “no suma ni con ábaco”. Las cuentas nunca le cuadraron y fueron “de mal en peor”.

El Consejo Fiscal Autónomo advirtió sobre los déficits, los que llegaron a un -3,6% en 2025, lo que es muy malo y preocupante. La deuda pública subió hasta un 42,7% del PIB, considerando que el peak máximo aceptable es del 43,6% del PIB, lo que dejó sin holgura el gobierno entrante. No hay posibilidad de seguir endeudándose, sería más que irresponsable hacerlo. La deuda adquirida obliga a pagar intereses altísimos, lo que reduce el espacio para otras políticas públicas. Se gastaron la plata de Chile con baldes. En dos oportunidades incluso le “echaron mano” a los fondos de la Corfo, porque no podían cubrir el gasto mensual.

No se nos puede olvidar que el Estado no tiene plata y que todo lo que administra se lo quita a las personas desde impuestos. Las personas tienen que comprender que TODO lo pagan siempre ellos, antes o después. La cuenta de la “farra” la pagaremos las personas, siempre es así. No se olviden que el gobierno anterior no quiso sincerar el precio real de la luz, hasta que se vio obligado a hacerlo. Ocultaron los errores de cálculos porque era impopular, aunque real. El precio subió y lo tuvimos que pagar todos. Las cuentas subieron y la izquierda estuvo en silencio.

Hoy si el Mepco deja de operar hará que la bencina suba $ 370 pesos por litro para llegar al valor real de mercado. A inicio de 2022 el precio promedio de bencina de 95 octanos rondaba los $ 1.000 pesos en la Región Metropolitana. En marzo de 2026 había subido $ 122 pesos a pesar del Mepco. De hecho, esa no alza la pagaba el consumidor desde el llamado Impuesto Específico de los combustibles IEC que funcionaba como vaso comunicante del Mepco. Nunca fue el Estado, siempre fuiste tú. Si cargas $ 50.000 de bencina pagas el 19% de IVA, es decir $ 7.983, sin ese impuesto pagarías $ 42.017. Pero a este impuesto se agrega el impuesto específico a los combustibles que se fija por litros y que para este caso correspondería a $ 14.160 aproximadamente, ya que se cobra $ 320 el litro, casi como el aumento actual. Aquí entra el Mepco que en situación de caja vacía hace el subsidio sea casi nulo. O sea, si pagas $ 50.000 de bencina, el Estado se queda con $ 22.143, es decir el 44% de lo que pagas. Se podría bajar ese impuesto, pero no hay caja con lo que recortar hoy se hace insostenible, ya que no se podrían financiar otras cosas.

Lo que sucedió con la luz es lo mismo que sucede hoy con las bencinas. El precio internacional subió por lo guerra y, aunque impopular, sincerar el alza de inmediato es más honesto que endeudarse y tener que pagar más intereses. Si se hiciese así a la corta habría que subir los impuestos, incluido un potencial punto del IVA para financiar lo imposible. No hay caja y el fondo da para 8 días. Sin caja, no hay cintura, por lo que, si usted quiere culpar a alguien por lo que hoy sucede, tenga claro que gastar más de lo que se produce es siempre una mala receta y la administración anterior lo hizo por 4 años. Las farras se pagan y siempre las paga usted.

Por Magdalena Merbilháa, historiadora y periodista.

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