Más información,mejor democracia

SEÑOR DIRECTOR:
Mantener la prohibición de difundir encuestas electorales durante dos semanas en Chile no sólo es anacrónico, es contraproducente para la calidad democrática.
Hoy, la información circula a velocidad digital. Silenciar las fuentes oficiales sólo amplifica el ruido y favorece la propagación de rumores y fake news, justamente cuando la ciudadanía más necesita datos verificables y contextos serios para decidir. El argumento histórico de “proteger al votante de influencias indebidas” pierde sentido en un ecosistema donde el debate ocurre minuto a minuto en redes sociales, medios digitales y plataformas impulsadas por inteligencia artificial.
Restringir la difusión de encuestas no evita la manipulación; simplemente la desplaza hacia canales menos confiables.
Así como se eliminó la “ley seca” para adecuarse a los tiempos y no perjudicar la actividad económica en votaciones, resulta razonable revisar y modernizar esta normativa electoral. El objetivo debe ser fortalecer una democracia informada, donde las decisiones se construyan con evidencia y no con rumores. Una ciudadanía con acceso a datos oficiales es más libre, más responsable y más protegida frente a la desinformación.
Rodrigo Durán Guzmán
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