Por Alejandro JofréReview del Kingston Dual Portable SSD de 1TB: navaja suiza
Olvida los dongles y perder tiempo buscando el cable correcto. Esta unidad de estado sólido no solo cabe en el bolsillo más pequeño de tus jeans: rompe la barrera entre el pasado (USB-A) y el presente (USB-C) con velocidades para jubilar a ese viejo pendrive.

La transición al USB-C sigue siendo algo compleja. Vivimos en un limbo tecnológico donde nuestros equipos de trabajo menos modernos siguen aferrados al puerto USB-A, la MacBook solo habla USB-C y la consola de videojuegos exige almacenamiento extra pero tampoco la pone fácil.
En ese caos de adaptadores que siempre se pierden cuando más los necesitas, Kingston llega con una propuesta que parece obvia, pero que extrañamente faltaba en la ecuación: el Dual Portable SSD.
En La Tercera probamos la versión de 1TB de esta unidad, un USB 3.2 Gen 2 que, tras una semana de uso intensivo moviendo archivos entre una MacBook Pro, un Galaxy S25 Ultra y una PS5, deja offside al montón de cables y adaptadores de siempre.
Diseño: menos es más

A primera vista, el Dual Portable SSD podría confundirse con un pendrive, pero -ni aunque fuera uno “en esteroides”- sería injusto llamarlo así. Con un chasis metálico robusto -que se agradece para disipar el calor, porque estas cosas vuelan-, su gracia radica en su mecanismo giratorio. Por un lado, asoma un conector USB Tipo-A, y por el otro, un USB Tipo-C.
No hay cables que se enreden. Es conectar y listo. El mecanismo se siente firme, con ese “clic” satisfactorio. Todo muy intuitivo.
Velocidad: pisando el acelerador
En el papel, Kingston promete velocidades de hasta 1.050 MB/s en lectura y 950 MB/s en escritura bajo el estándar USB 3.2 Gen 2. Pero lo pusimos a prueba en el mundo real.
Al transferir una carpeta de 45 GB con archivos de video en 4K (un escenario típico para creadores de contenido o para quienes respaldan sus partidas de EA Sports FC 26), el Dual Portable cumplió.
En un puerto USB-C nativo, la transferencia voló, manteniéndose estable y sin las caídas dramáticas de velocidad que sufren las memorias flash baratas cuando se calientan.
Ojo: si lo conectas a un puerto USB antiguo (2.0 o 3.0 básico), la velocidad bajará. No culpes al Dual Portable, es el cuello de botella del equipo. Pero la gracia es que funciona. Pude sacar archivos de un computador viejo de la oficina y pasarlos a un iPad de última generación sin intermediarios.
¿Para quién es esto?

Esta no es la memoria para dejar conectada fija detrás de la tele (aunque podría serlo).
Es un dispositivo pensado para el nómada digital, el editor de video que necesita pasar material de la cámara al iPad, o el estudiante que tiene que imprimir en la universidad (USB-A) lo que hizo en su ultrabook (USB-C).
Lo mejor:
- Versatilidad total: tener ambos conectores en un solo cuerpo es un salvavidas.
- Portabilidad: es muy pequeño para ser un SSD de 1TB.
- Velocidad: los 1.050 MB/s se notan. Los tiempos de carga y transferencia son mínimos.
Lo que podría mejorar:
- Al ser tan compacto y metálico, se entibia tras transferencias largas. Nada grave, pero se nota al tacto.
- El diseño es ancho. Por lo que si tienes puertos USB muy pegados entre sí en tu laptop, podría bloquear al vecino.
- Las tapas sueltas son muy fáciles de perder.
Veredicto
El Kingston Dual Portable SSD de 1TB es de esos gadgets tipo navaja suiza para tener en algún cajón del escritorio. En un mundo donde todavía no nos ponemos de acuerdo con un puerto universal, Kingston optó por la solución más pragmática: darnos los dos más masivos.
Si buscas velocidad de SSD sin la molestia de andar acarreando cables, esta es, sin duda, una compra inteligente. Está disponible en 512 GB, 1 TB y 2 TB y es compatible con Windows 11, macOS (v. 13.7.6 +), Linux (v. 4.4x +), Chrome OS, iOS/iPadOS (v.13+) y Android.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan Digital + LT Beneficios por 3 meses
Infórmate mejor y accede a beneficios exclusivos$6.990/mes SUSCRÍBETE












